domingo, 30 de septiembre de 2007

rayuela morse



El presente texto hace referencia a un alfabeto, pero más que un alfabeto, es la decostrucción de un relato de julio Cortázar. El Perseguidor, este relato ha sido descuartizado en pequeños parrafos, los cuales han sido triturados y torturados por la decodificación en una clasificación con unos signos-cuchillos algo similares al codigo morse.
Estos datos se transmitiran a traves de puntos y lineas, las cuales seran representadas, ya no de forma bidimencional, si no en tiempos, a travez de señales, ya sean estas visuales o sonoras, donde una luz o sonido "extensa" (2,/2 segundos) simboliza una linea, y un segundo simboliza un punto, y finalmente un lapso de silencio de 2,1/2 segundos significa cambio.Y es asi ke veremos el tiempo, de forma... deforma lineal o puntual.
Dedicaremos un pequeño lapso de nuestra percepción a dibujar en el tiempo un linea de la vida, como esas ke salen en la mano.






La idea es que más alla, de encontrar una coherencia lineal de un "relato" reorganicemos el mutilado texto y encontremos nuevas interpretaciones, o disfrutemos de los hermosos y lastimados fracmentos literarios, degustando las palabras sin importar a donde nos lleven o si tienen sentido u coherencia.

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